Mayor firmeza y elasticidad. Devuélvele tono a tu piel y recupera un contorno corporal más definido con tecnología no invasiva.
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La flacidez corporal es una condición en la que la piel pierde su capacidad de ajustarse a la estructura subyacente, resultando en un aspecto menos firme y más caído. Aparece con la edad, tras cambios de peso o por factores genéticos.
Nuestros tratamientos mejoran la firmeza y elasticidad de la piel, combatiendo la pérdida de tono con técnicas que se eligen según la severidad del caso y las áreas a tratar.
Combinamos tecnología no invasiva con procedimientos mínimamente invasivos, según tus objetivos y el grado de flacidez.
Ondas de radio que calientan las capas profundas de la piel, estimulando la producción de colágeno y elastina.
Ondas ultrasónicas que penetran en las capas más profundas de la piel y mejoran la firmeza.
Luz láser que calienta la piel de forma controlada y estimula la producción de colágeno.
Distintas longitudes de onda que estimulan la regeneración celular y mejoran la elasticidad.
Se insertan hilos que actúan como soporte para estirar y levantar áreas específicas del cuerpo.
Inyecciones de soluciones con vitaminas, minerales y otros activos que mejoran la firmeza de la piel.
Cómo varían la duración, la frecuencia y la experiencia según el tipo de tratamiento.
Las tecnologías no invasivas toman entre 30 y 60 minutos; los procedimientos mínimamente invasivos, entre 30 y 90 minutos.
Las sesiones no invasivas suelen realizarse cada 2 a 4 semanas; las mínimamente invasivas se espacian por varios meses.
Las tecnologías no invasivas resultan cómodas, con sensación de calor, frío o vibración. Los mínimamente invasivos pueden generar una ligera incomodidad.
Con las tecnologías no invasivas puedes reanudar tu actividad de inmediato. Los mínimamente invasivos pueden dejar enrojecimiento e hinchazón temporal.
Estimulamos la regeneración natural de tu piel para que recupere tono y elasticidad, sin cambios bruscos y sin quirófano.
Agenda tu valoraciónEstimula la producción de colágeno y elastina, las proteínas responsables del tono de la piel.
Disminuye la apariencia de piel suelta y floja, para un contorno corporal más tonificado.
Los tratamientos no invasivos evitan el quirófano, lo que implica menos riesgo y menor tiempo de recuperación.
Al estimular la regeneración propia de la piel, la mejora aparece de forma progresiva y armónica.
Además de la flacidez, mejoran la textura y el tono general de la piel del área tratada.
Múltiples técnicas disponibles que permiten adaptar el enfoque a tus necesidades y preferencias.
Algunas técnicas también contribuyen a reducir la celulitis, mejorar la circulación y atenuar arrugas.
Cada tratamiento tiene sus propias indicaciones y puede ser más o menos efectivo según tus características. Una valoración con especialista permite definir un plan personalizado.
La efectividad varía según el grado de flacidez, la edad y la salud general. Por eso la consulta inicial es determinante para elegir bien.
Seguir las recomendaciones tras cada sesión es crucial para maximizar los resultados y minimizar efectos secundarios.
Los resultados difieren entre personas y suelen requerir un enfoque combinado de tratamientos y mantenimiento.
En casos de flacidez severa puede estar indicado un lifting quirúrgico, que implica anestesia y varias semanas de recuperación. En tu valoración te orientamos con claridad sobre si tu caso se resuelve con tratamientos no quirúrgicos.
Agenda tu valoración y diseñemos juntos el tratamiento ideal para tu flacidez corporal en el WTC Ciudad de México.
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